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¿Derecho a estacionar gratis?

Aunque algunos se nieguen a aceptarlo, el caos, la anarquía y la informalidad en el estacionamiento generan impactos negativos en la ciudad, pues no solo afecta el paisaje urbano y la seguridad vial de los peatones, sino que también puede terminar por afectar la dinámica económica de sectores con presencia de actividades comerciales y de servicios. Por ello, la Alcaldía de Cali le está apostando a una gestión integral del estacionamiento que incluya su ordenación, regulación y tarificación en zonas estratégicas, pero algunos detractores están decididos a evitar su implementación, según dicen, “por el bien de la ciudad”.


El origen de la discordia está en las llamadas “Zonas de Gestión del Estacionamiento” que serán implementadas en Cali. Se trata de 12 “Zonas Especiales de Estacionamiento Regulado - ZER” caracterizadas por una alta demanda de estacionamiento y presencia de actividades de comercio y servicios, y 14 “Zonas Generales de Regulación del Estacionamiento – ZGRE” que tienen una baja demanda de estacionamiento en sectores principalmente residenciales.


En lo que respecta al estacionamiento en la vía pública en las ZER, el objetivo es ordenar espacialmente el estacionamiento mediante demarcación y señalización; regular el uso según tipo de vehículo (autos, motos, carga), franjas horarias, estancias máximas permitidas y espacios reservados para carga/descarga; y establecer un cobro a los autos y motos por estacionar en la vía. Dicho recaudo se destinará a subsidiar la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo SITM-MIO para garantizar la calidad de su servicio, cuyos usuarios, en su absoluta mayoría, pertenecen a las familias de menores ingresos de la ciudad.


Los detractores, entre ellos comerciantes del exclusivo barrio El Peñón y también algunos miembros del Concejo Municipal, argumentan que “se trata de una medida sin ningún tipo de soporte legal o técnico”, la cual “deja en evidencia la improvisación de la Alcaldía” y que además “fue establecida a espaldas de los ciudadanos”.
Sin embargo, lo cierto es que la figura de las zonas de gestión del estacionamiento ya estaba contemplada en el Plan de Ordenamiento Territorial POT 2014 (Acuerdo Municipal 0373/2014), fue incluida en el Plan de Desarrollo Municipal 2016-2019 (Acuerdo Municipal 0396/2016), vinculada en el Acuerdo Municipal 0452/2018 de Financiación Integral del SITM-MIO, y desarrollada técnicamente en el Plan Integral de Movilidad Urbana PIMU Visión 2030 (Decreto Municipal 0332/2019).


Por lo tanto, cabe recordarle a los miembros del Concejo Municipal que ellos mismos estudiaron, debatieron y aprobaron dicho instrumento en diversos acuerdos municipales, los cuales requirieron de una amplia participación ciudadana en la que, por cierto, siempre estuvieron presentes los gremios de comerciantes.


No podemos continuar con la idea simplista de que a mayor número de automóviles mayor número de clientes, y que por lo tanto debemos incentivar esto con estacionamiento gratuito. Lo importante es facilitar el acceso de los clientes a los comercios y servicios, pero ello no implica necesariamente que deban llegar cada uno en su auto. Tanto Alcaldía como comerciantes deben contribuir a educar a los clientes de la zona, pues el compartir el auto, usar el taxi o el transporte masivo y los modos no-motorizados también son opciones válidas; al igual que a los residentes del sector se les debe explicar que las vías del barrio no son la extensión del parqueadero de sus viviendas.


De lo que se trata aquí es de tomar consciencia de que el espacio público no fue creado para ser usado como parqueadero a cielo abierto por ese reducido segmento de la población que tiene acceso al automóvil y, mucho menos, de manera gratuita.
Primero, porque la red viaria es un recurso costoso y escaso que hace parte del espacio público y democrático planteado para el disfrute de todos, red de la cual debe hacerse el uso más eficiente posible.
Segundo, porque dicho espacio es financiado con los impuestos de todos los ciudadanos y no, como equivocadamente se cree, de manera exclusiva por los impuestos asociados a la tenencia del vehículo particular.
Tercero, porque al estacionar en vía pública de manera gratuita la sociedad no recibe contraprestación económica alguna por el uso privado de un bien público; es decir, el conjunto de la sociedad le estaría subsidiando el estacionamiento a unos cuantos.


Por último, con respecto al caso específico de El Peñón, cuesta pensar que quienes frecuentan una de las zonas de bares y restaurantes más exclusivas de Cali no tengan para pagar el estacionamiento. “El que tiene para el whisky tiene para el hielo”, decía mi abuelo.
Ahora bien, en el caso de alguna mesa de comensales para los cuales pagar cada uno 8.400 pesos por 3 horas de estacionamiento los deje al borde de inscribirse en el SISBEN como población vulnerable, lo razonable sería que se pusieran de acuerdo para ir en un auto y no en cinco, así reducen el gasto en estacionamiento en un 80%, y de paso contribuyen a reducir el caos, la congestión y la contaminación en el barrio.

Si lo piensan bien, promover ese tipo de comportamientos sí sería una verdadera defensa de El Peñón.

Carlos Alberto González GuzmánAgosto 15, 2019


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Publicado: Portal La Silla Vacía

Colombia. Agosto 15, 2019

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(1) 8400 COP (Peso Colombiano) equivale a 2,4 USD (Dólar Americano). Fuente: OANDA, Agosto 15, 2019.

(2) SISBEN Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales.

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